El triunfo de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, ha cambiado el panorama para México, por lo menos hasta que el presidente electo anuncie las políticas públicas que implementará.

Por lo pronto su discurso proteccionista ha llevado a varios economistas a replantear sus expectativas para la economía mexicana.

1. Menor crecimiento. La incertidumbre generada por las amenazas de Trump hacia la economía mexicana han llevado a varios analistas a recortar sus expectativas de crecimiento para la economía mexicana en 2017. Ahora el consenso del mercado para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se ubica en un rango de 1.7 a 2.3%, desde un previo de 2 a 3%. Aunque aún no se conocen las propuestas concretas de Trump, el republicano ha dicho que desde el primer día de su mandato renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo que por lo pronto genera inseguridad para invertir en México, que tendria efectos negativos sobre el crecimiento. El 80% de las exportaciones mexicanas dependen del TLCAN, además de que representan 25% del PIB.

2. Fed marcará el paso. La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha dejado ver en sus último discursos que el banco central comenzará en diciembre con una racha alcista de su tasa de interés referencial, lo que llevará al Banco de México (Banxico) a incrementar de nuevo la tasa. Lo anterior para mantener el atractivo de los activos mexicanos y para evitar presiones inflacionarias, ya que además, se espera que la depreciación del peso frente ante al dólar comience a reflejarse en los precios al consumidor.

3. ¿Más presiones para el peso? En los últimos días el tipo de cambio se ha comportado con relativa calma, en especial tras el éxito de la licitación de la ronda 1.4 de la reforma energética y que puede atraer unos 41,000 millones de dólares en inversión. No obstante a la espera de que Trump asuma el cargo el llega el 20 de enero, el peso mexicano continuará sensible a los comentarios que realice el republicano o su equipo. El banco espera que el tipo de cambio spot cierre 2016 cerca de 20.90%, lo que implicaría una depreciación alrededor de 21% respecto al cierre de 2015.

Fuente: Expansión